Una válvula de seguridad es un accesorio especial que se abre automáticamente para liberar la presión cuando la presión del sistema supera el valor establecido, protegiendo así los equipos y las tuberías de daños por sobrepresión. Según los requisitos normativos, las válvulas de seguridad deben calibrarse periódicamente (generalmente una vez al año) para garantizar que la presión de apertura y cierre cumpla con los estándares de diseño.
