La válvula de oxígeno es una válvula especializada diseñada para sistemas de oxígeno, con la función principal de suministro y control seguros. Adopta un estricto diseño sin aceite (tratamiento desengrasante de todos los componentes) para evitar que el aceite se encienda cuando se expone a oxígeno a alta presión. Estructuralmente, la seguridad se garantiza mediante sellados metálicos duros (como aleaciones a base de níquel) y dispositivos antiestáticos. El canal de flujo tiene un pulido espejo (Ra ≤ 0,4 μ m) y un doble sellado (tasa de fuga ≤ 10 ⁻⁶ nivel) para garantizar la pureza del oxígeno. Dividido en tres categorías según su función: 1) Tipo de desconexión rápida (respuesta ≤ 1 segundo), utilizado para apagado de emergencia; 2) Tipo ajustable con precisión (error de flujo ± 3%), adecuado para suministro de oxígeno médico; 3) Tipo de alta presión (cojinete de presión superior a 15 MPa), utilizado en escenarios industriales. Debe cumplir con estándares de seguridad internacionales como ISO 15001 y ser ampliamente utilizado en equipos médicos, de separación de aire y aeroespaciales.



El transporte de petróleo y gas involucra múltiples modos, como oleoductos y barcos, y es el eslabón central de la cadena de suministro de energía.

El control de materias primas químicas abarca todo el proceso de extracción, almacenamiento y producción, garantizando la seguridad y estabilidad del proceso.

Las tuberías de vapor de alta temperatura son el núcleo de la transmisión de energía en los sistemas eléctricos y respaldan el funcionamiento eficiente de las centrales térmicas y nucleares.

Las válvulas controlan fluidos en múltiples industrias, como la nueva energía y la electrónica, garantizando una producción segura y eficiente.


